La pagina web de "Ataxia y atáxicos" (información sobre ataxia, sin ánimo de lucro) es: http://www.ataxia-y-ataxicos.es/


martes, 20 de febrero de 2018

Olivos del recuerdo

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Bartolomé Poza Expósito, paciente de Ataxia de Friedreich, residente en Barcelona.

Notas del administrador del blog:
Debido a la progresión de la enfermedad, Bartolomé ya no está en condiciones para usar ordenador. Este poema está fechado en junio de 2006, y forma parte de su libro 'Sentimientos de una vida'.
Bartolomé nació, y vivió hasta en los 25 años, en Jódar (provincia de Jaén, tierra de olivos)... Reside en Barcelona...
Es este poema se puede apreciar cómo Bartolomé pone en verso su situación personal en un momento de progresión de su ataxia bastante avanzado.


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La apacible mañana,
plena de armonía,
induce a soñar con octogenarios olivos
del añorado pueblo,
donde vigentes,
viven los recuerdos.

En la retentiva de los sentidos,
en los atardeceres de otoño,
se ve una lechuza,
con circular movimiento de cabeza,
en su luctuoso canto:
tres veces piar.

En su curvo pico,
una rama de olivo, verde.
Verde fue la esperanza,
arraigada en el corazón,
cual bellas evocaciones,
¡qué no volverán jamás!.

Recuerdos de azadas,
escardillos, y almocafres,
estremecen la tierra.
Chiquillos de corta edad,
en la fría mañana de invierno,
limpiando de abrojos la superficie
del suelo del olivar.


La lluvia quebranta con sonoro ruido.
Achares que tiene la tierra,
al ser calada por aguaceros de cielo.

Suspira el viento
con singular murmullo,
azotando los recuerdos de niñez,
que hierven en el pensamiento,
dejando bellas evocaciones.

Con tierno arrullar,
se oye a la tórtola en su nido.
Arrullar, arrullar...
quebrantando los silencios
que el alma lleva dentro.

Las nubes cubren el cielo
de mis anhelados recuerdos,
que aún sueñan con verdosos olivares,
en el silencio sonoro...
de los silencios.

Se agitan las quimeras
en el corazón de un soñador,
que, lastimado, se adormece bajo un trozo de cielo...
de cielo de su lejano pueblo.

Cuando a escribir me pongo,
vuelven a la memoria, caminos de antaño,
añorados por la lejanía del tiempo,
con pasiones profundas,
evocando veredas,
trochas,
y senderos polvorientos,
escabrosos por el estío.

Viven, delicadamente, las ilusiones
dormidas en la fúlgida memoria del ser,
bajo el pesado yugo de la dolencia,
y el paso de los años,
que vive y sueña
con el cariño y el corazón dividido
en dos sitios distintos.

Mas aquellos olivares,
de rugosos troncos por los años,
anidan en el alma,
cual enea milenaria de orígenes profundos,
enraizando en mi vida...
perdurando noche y día.

¡Hermosos olivares!
Aquellos viejos olivos,
bajo el cielo azul,
y el sol rutilante de Andalucía,
habitan en mi subconsciente,
fructíferos en fruto:
Aliviaron nuestra hiriente penuria
de aquellos años de mi infancia...

El aire,
sembrador de semilla,
inolvidable,
traslada, invisible, la simiente feraz
que nace día tras día,
en las auras del recuerdo,
sin querer olvidar centenarios olivos,
sedientos de lluvias otoñales.

Mas todo, poco a poco,
va quedando en efímeros sueños,
de bello contenido,
dando vida al alma y al corazón...
su tic-tac se estremece de ilusión.

Todo son desvaríos de un soñador
de delirios y dichas:
Recordando el tilín-tolón del reloj,
dando las horas en el campanario de la plaza:
iglesia de la virgen de la Asunción,
de Jódar...
¡Mi querido e inolvidable pueblo...!.


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lunes, 19 de febrero de 2018

69- Artículos personales relacionados con Villanueva de Odra: "Agüelitos, salid a comer los titos"

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

Villanueva de Odra (iglesia y torre).... Fotografía de Lourdes Cibrián

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Cuando era niño, en la escuela del pueblo la jornada escolar concluía a las 17:00. Cierto que al borde de la Navidad y días de cielos grises faltaba poco para anochecer. Sin embargo, ya al final de la primavera a esas horas aún no era ni siquiera media tarde... todavía nos quedaban al menos cuatro horas para jugar en la calle. No a tiempo completo, por supuesto... pues casi todos lo niños teníamos tareas extraescolares encargadas... y no hacerlas, podía costarte una bronca, o un bofetón.

Algunas tardes primaverales, muy selectas, los niños, después de finalizar la jornada escolar, salíamos a campo abierto a cazar "abuelitos, o agüelitos", al llamativo grito de "agüelitos, salid a comer los titos". Los abuelitos eran unos escarabajos voladores, similares en forma y tamaño al que se convierte en plaga y devora las hojas de los patatales. Si bien, éstos eran totalmente inofensivos. Aunque he de reconocer, cosas propias de la niñez, que nunca me pregunté de dónde venían estos escarabajos, ni tampoco de qué vivían... Es más, dejé el pueblo, para entrar en internados con 12 años recién cumplidos... y aunque volví a vivir en el campo 6 años después, ya nunca los he vuelto a ver. Parece que se hubieran esfumado en compañía la inocencia de mi niñez. En realidad, tampoco me extraña que esta clase de bichitos no haya aguantado el impacto de los sulfatos.

Antes he hablado de días muy selectos, puesto que a los abuelitos solamente se les veía en atardeceres soleados, sin la más mínima brisa de aire. Así, algunos días ni siquiera los veíamos, mientras otros, en un pispás, nos traíamos al pueblo media docena de agüelitos cautivos en una viejaa caja de cerillas... Lo difícil era verlos... porque capturarlos era muy fácil, incluso para mí: preatáxico. Su volar era torpe, lento, y muy bajo. No me hacía falta pillarlos a vuelo... me bastaba darlos un manotazo para que cayeran entre la hierba, sobre su lomo, e incapaces de darse la vuelta, agitaban inútilmente sus patas.

El objetivo no era otro que meterlos uno a uno, en la "corita" (entre la piel de la espalda y la ropa) de las niñas. Por supuesto, yo no participaba en esta operación, puesto que requería una fuerza y agilidad que yo no tenía.

Habrá quien piense que se trataba de un macabro juego machista. Nada más lejos de la realidad. Era un simple juego de niños, donde unos y otras interpretábamos lo que creíamos nuestro papel (rol) social: el nuestro de gamberretes... y el de ellas de aparentemente indignadas. Puesto que... habría que ser demasiado ingenuos e infravalorar la capacidad intelectual femenina para dar crédito al monumental escándalo que se armaba. Vale que las niñas se asustarán la primera vez... pero no a la quinta, ni a la novena. Todo era como si de un rito repetitivo se tratara. Ya sabían lo que era: un inofensivo escarabajo que, al buscar la salida a tan misterioso y oscuro encierro, moviendo desesperadamente sus patas, producía un cosquilleo en la piel dorsal de las niñas... tan inofensivo, que hubiera huido de haber hallado tal salida.

Me queda una duda: ¿Qué hubiesen respondido de haber sido invitadas a venir con nosotros a cazar agüelitos? Evidentemente, hubieran dado una respuesta negativa. Sí, pero reprimiendo el deseo de contestar "vale... vamos... luego, nos les metéis en la corita... e interpretamos el consabido escándalo...". ¡Juegos de niños y de roles! ¡Rivales por media hora... y amigos para siempre...!

Y lo que son las cosas: los niños hoy juegan, no sé a qué, con una video-consola... totalmente abstraídos... como si los otros niños, también con una video-consola cada uno, no existieran. ¡Parece una contradictoria reunión de solitarios antisociales! :-)

¿Que cuál era el fingido y monumental escándalo?. Bueno... es imaginable: Las niñas gritaban como posesas... corrían de un lado para otro, sin saber adónde iban... se buscaban unas a otras el abuelito debajo de la ropa... y a alguna hasta le quitaban la blusa para sacudirla, mientras se tapaba las incipientes tetas con la manos... y cuando aparecía el bichito, lo pisaban y repisaban con saña, como si fuera algún reptil venenoso... Y sí, también había alguna niña que aparentaba valentía, y haciendo de hermana mayor, llamaba a la calma. Y he dicho "aparentaba", porque el subconsciente le traicionaba, y se meaba de risas. Del principio al fin, todo era puro teatro.

¿Y nosotros...? Pues durante este teatro nos llovía todo un chaparrón de los más variopintos improperios... que acogíamos con sonoras carcajadas.

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viernes, 16 de febrero de 2018

El Bola (año 2000)

Blog "Ataxia y atáxicos".

Hoy proyectamos un film español, del año 2000, titulado 'El Bola'. Lo recomiendo yo: un tal Miguel Ángel Cibrián, de quien se dice que padece Ataxia de Friedreich, de Villanueva de Odra (Burgos). Y seré yo quien pague las consumiciones... como penitencia cuaresmal... :-)

Descripción:
'El Bola' es una película española del año 2000, y 83 minutos de duración. Está dirigida por Achero Mañas. E interpretada por: Juan José Ballesta, Pablo Galán, Manuel Morón, Alberto Jiménez, Ana Wagener, Nieve de Medina, Gloria Muñoz, Javier Lago, Soledad Osorio, y Máximo Jiménez.

Sinopsis de la película: (Extracto de Filmafinity).
"El Bola es un chaval de 12 años que vive en una atmósfera violenta y sórdida. Su situación familiar, que oculta avergonzado, le incapacita para relacionarse y comunicarse con otros chicos. La llegada de un nuevo compañero al colegio le brinda la oportunidad de descubrir la amistad y una realidad familiar completamente distinta. Todo ello le dará la fuerza necesaria para aceptar y, además, afrontar su propia situación".

Premios:
2000: 4 Goyas: Mejor película, dirección novel, actor revelación (Ballesta) y guion original.

Críticas:
1- "El Bola provoca rabia moral, miedo, angustia, desazón, implicación emocional, alguna lágrima, me araña el corazón (...) maravilloso el increíble niño Juan José Ballesta, unos ojos y una expresión desoladora, alguien que te descubre el infierno en el que vive con gestualidad sobria". (Carlos Boyero: Diario El Mundo).
2- "Intensa mirada a un barrio obrero y los distintos modelos de convivencia de sus habitantes. Excelente guion y sobresaliente protagonismo de Juan José Ballesta para la gran revelación del cine español del año 2000". (Fernando Morales: Diario El País).

'El Bola' (video alojado en "YouTube"):



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jueves, 15 de febrero de 2018

55- Villanueva de Odra (La concentración parcelaria)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Villanueva de Odra (vista aérea... con dirección desde el norte hacia el sur)

Hoy voy a hablar de la obra, más de oficina que a pie de campo, que más repercusión ha tenido en la economía agrícola de Villanueva de Odra: la concentración parcelaria. Bueno... yo no sé de dónde ha salido esa alocución con la que todos conocemos tal proceso: vulgar no parece, pero oficial tampoco lo es.

Está mañana he estado revisando el título de propiedad de una de las parcelas para que hablar de memoria, no me juegue una mala pasada. Pues, hete aquí que solamente he ganado en confusión: Allí se citan tantas fechas y fechas de leyes, que me han dejado más confundido de cuanto estaba... Por otra parte, no citan ni una sola vez lo de "concentración parcelaria", sino que, en portada y con letras grandes lo llaman "Reorganización de la propiedad en la zona de Villanueva de Odra". ¡Coño... eso ni me suena...! Así que seguiré hablando de "concentración parcelaria", y dando fechas sin más certificado que el de mis recuerdos.

Carecen de importancia las fechas de aprobación de las Leyes reguladoras de la tal reorganización. Todo el mundo sabía en que consistía. Villanueva era la última de la fila de las poblaciones colindantes: En Tapia, ya tenían las parcelas de reemplazo hace un año... en Guadilla, hacía dos... en Villahizán, hace tres... y en Sandoval, caso aparte, más de 20... Y, como dije hablando de amojonamientos y de "rayas", éstos tenían efecto en materia de pastos y de caza, pero sin ninguna influencia en cuanto a propiedades. Por tanto, todos los agricultores de Villanueva ya habían degustado las mieles... Y para las personas de edad avanzada era un poquito doloroso que, aunque les diera otra equivalente, la finca que fue de su padre y de su abuelo, pasara a ser propiedad de otra persona... Pero para los agricultores jóvenes, entre los que me encontraba, era algo necesario para la maquinaria agrícola del momento, llegaba con retraso, y no podía esperar más dilación.

El proceso de concentración parcelaria resultaba complejo. Posiblemente comenzó en el año 1984. No se fue exigente cotejando propiedades... de haberlo sido, habría resultado un desmadre imposible: había fincas cambiadas solamente de palabra... fincas con escritura de compraventa, pero sin pasar por el registro de la propiedad... incluso herencias reducidas solamente a acuerdos verbales... y fincas divididas sin ningún soporte legal... En fin, cada agricultor declaró sus propiedades... sin pedirle justificados de ninguna especie. Y solamente los pidieron cuando una finca, por error, había sido declarada en propiedad por dos agricultores... En este aspecto, la concentración parcelaria sería un borrón y cuenta nueva en un registro de la propiedad, que en aquellos momentos estaba manga por hombro... incluso permitió reordenar herencias sin gastos notariales, ni pago de derechos reales, ni de asentamientos de registros... eso sí, siempre que no mostrará ni el más mínimo litigio por parte de los herederos.

Luego, en inspección en campo, finca por finca, se calificó el terreno en diez clases: a cada clase le asignaron un color diferente... pudiendo tener una misma varias clases. Esto se trasladó a mapas, expuestos para un plazo de reclamaciones... Según se dice, lo traducirían a "puntos" -?????-, pero esos fueron trabajos de oficina, que yo ni conozco, ni se explicar.

Más tarde, expusieron mapas en el Ayuntamiento con las nuevas parcelas provisionales... es decir, abierto a otro plazo de reclamaciones.

Villanueva de Odra (mapa del polígono 2 de concentración parcelaria...  dirección norte-sur)... Fotografía de Fernando Barriuso

La foto, realizada por Fernando Barriuso, de este mapa de arriba corresponde a la citada provisionalidad del polígono número 2 (había siete polígonos). Debajo, en color gris, puede apreciarse cómo estaba (lleno de pequeñas fincas) antes de la llegada de la concentración parcelaria.

Y, finalmente, se expusieron mapas ya con las parcelas fijas, ya sin posibilidad de apelación.

En el mes de septiembre del año 1986 se colocaron los nuevos mojones... Esa campaña 1986-87, cada agricultor ya pudo sembrar sus nuevas parcelas... sí, pero aún faltaba el dragado de arroyos, y la construcción de nuevos caminos... ambas cosas figuraban en los mapas, pero las obras quedaban pospuestas al paso del invierno.

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miércoles, 14 de febrero de 2018

Desperdicios de frutas

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Vicente Sáez Vallés, paciente de Ataxia de Friedreich, de Zaragoza.

Vicente Sáez Vallés
El reloj sonó esa noche de primavera, un tiempo que siempre preludia. Fueron tres campanadas solemnes que encaminaron la certeza de plena noche cerrada, en que un simple sonido servía de fondo espectacular, como si fuese la percusión de un pesado disco metálico dorado... La maquinaria de la gran ciudad descansaba en medio de la posibilidad de las sirenas, los coches, los televisores, las fábricas, los tacones...

No había nadie en la calle, salvo dos muchachos sentados en un banco de la plaza: Javier estaba triste, sin apenas conversación (muy extraño en él), y con el rostro hundido y duro. Los codos sobre las rodillas, y despeinado y descamisado... Su amigo intentaba ayudarle: animarle. Le contaba chistes malos, pero él respondía con un minúsculo lamento: un quejido desacostumbrado y licencioso.
- ¿Qué te pasa?, Javier.

Ninguna respuesta... pues tal era el enigma. Nada. Un mundo hermético del que nada sabía el resto del mundo...
De pronto, un susurro quebró el horizonte de la noche:
- Pelarzos de peras...
- ¿Qué? -su amigo se puso en pie asustado.
- Sí, pelarzos de peras: es lo único en el mundo que puede hacerme olvidar los malos tragos que estoy pasando...
“¿Y dónde consigo ahora pelarzos de peras?”, se preguntó.

Partió pues en busca de esas frutas por las inmensas calles de la noche. Se vio inmerso en una aventura que le depararía hazañas y andanzas propias de un caballero andante... Sus pasos le encaminaron a las callejas del casco antiguo. Calles estrechas y adoquinadas, oscuras y brillantes por la lluvia reciente. Y peligrosas en la noche, porque miles de tímidas luces apuntaban a una delincuencia ilimitada: donde se concentraba la dudosa moral de las gentes, con la confusión del misterio y la oscuridad.

A lo lejos, en la perspectiva de la callejuela, vio la luz de un comercio, y excitado corrió a ver de qué se trataba. Y sus ojos avistaron una sorpresa muy oportuna: un gran letrero iluminado, rezaba en naranja de neón: “frutería de guardia”. “Esta es la mía”, se dijo y raudo empujó la puerta y contempló boquiabierto el rostro despreocupado de la dependienta obesa que, tejiendo uno u otro calcetín, apenas se fijó en él.
Sin poder explicar la situación, volteó el corazón sin apenas resuello, cuando preguntó esperando respuesta afirmativa:
- ¿Tiene peras?.


La dependienta abrió mucho los ojos y, en medio de un aroma dulzón, se puso en pié y contestó recitando una frase ensayada:
- No. Tenemos manzanas reinetas, piñas, pomelo, plátanos, higos, dátiles, naranjas, almendras, manzanas golden, melocotones, uvas pasas, limones, melones, avellanas, kiwis, ciruelas, aguacates, mandarinas, cerezas, granadas, nueces... Pero no, no tenemos peras.
La decepción mostrada fue tal, que la dependienta de disculpó:
- Lo siento.

Caminó con la cabeza gacha escondiendo el dolor de no poder dar unos cuantos pelarzos a su amigo, que tanto le solucionaría. Se hicieron las cuatro... las cinco... y sus pies sólo buscaban la envoltura natural de esa fruta cortada para el consumo.

Y una luz de esperanza le llenó de sentido cuando leyó el cartel de luz intermitente de colores de un comercio: “desperdicios de frutas”. Entró en la tienda con el rostro optimista y alocado. Apenas se percató de la hermosa joven rubia que hablaba con la dependienta, también obesa:
- ¡Medio kilo de pelarzos de peras!.
- ¡Oiga joven! -dijo la tendera- Espere su turno.
- No pasa nada, no tengo prisa -por fin escuchó las palabras de la garganta delicada de la joven y contempló las formas curvas y sensuales de la preciosidad ataviada con un vestido de seda negra escotado y fruncido hasta la cintura y acabado en volantes blancos que adivinaban sus piernas fuertes, esbeltas y bonitas.
- Han subido los pelarzos de peras...
- No importa...

La mujer alzó el platillo de una balanza hasta la cesta. metió tres puños repletos de pelarzos y, mirando fijamente las evoluciones de la báscula, añadió, y quitó, hasta que la aguja señaló quinientos. Los introdujo en una bolsa amarilla, y se la tendió al hombre nervioso por una mujer que le miraba interesada.

Vio un cartel en la pared, escrito con rotulador casero, en que se leía: “Tenemos prostitutas”.
La tendera se percató de que él estaba miraba el cartel, y anunció:
- ¡Tenemos prostitutas...!
- No, gracias... -azorado, pagó el paquete y abrió la puerta... cuando las manos de la joven le sujetaron la muñeca. El sonrió, turbado, pero, en el fondo, deseaba que la joven hermosa le sujetara de las muñecas.
- ¿Un amigo deprimido? -dijo ella firme, pero sólo para sus oídos.
- Bueno, sí...
- ¿Sabes? Yo antes era prostituta, pero lo dejé.
Fueron hablando por las callejas, juntos, de la mano. Llegaron a un hotel y tomaron una habitación, y allí consumaron su amor.
Casi amanecía, cuando, entre sábana y sábana de pasión desbordante, recordó que debía entregar a Javier, su amigo, el paquete amarillo de los pelarzos.
- Amada mía, debo partir a la plaza, a entregar esta ofrenda en forma de pelarzos de peras...
- Te acompañaré...
Ambos se vistieron en un santiamén, y se desvistieron, porque se equivocaron de ropa interior.

De la mano, recorrieron en un vuelo las enormes avenidas sólo surcadas por el camión de la leche y por un pescadero pelirrojo con delantal a rayas verdes y negras.
En un suspiro, llegaron al banco donde, cabizbajo, permanecía Javier, ansiando pelarzos. Su cara demacrada por el sueño y la desesperanza, delataban el hundimiento brusco que sólo su compañero conocía. Se adelantó unos pasos y, con el paquete amarillo en la mano, se lo tendió en un amago de amistad, susurrando:
- Javier, toma esto...

Javier saltó de alegría, distribuyó las pieles de pera entre sus bolsillos, y comió unas pocas. Luego, abrazó a su amigo y le besó efusivamente en la boca.
Sus pasos le encaminaron hacia la joven hermosa que despedía algunas lágrimas de emoción, y le abrazó asimismo. Luego los dos se sonrieron, y empezó esa intimidad de los amantes en los que sobra el resto del mundo. Feliz, la recién pareja partió en busca de un hotel dónde consumar su amor.

Él miró a su entorno y vio un banco en la fresca mañana. Se sentó allí, taciturno, anhelando pelarzos de peras.

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Nota final del administrador del blog:

Vicente falleció en el año 2006. Para acceder a una breve semblanza del autor del texto (escrita por su hermana, Cristina, también, como él, paciente de Ataxia de Friedreich), hacer click en: Semblanza de Vicente Sáez Vallés.

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martes, 13 de febrero de 2018

43- Villanueva de Odra (San Isidro Labrador)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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En este serial historiador sobre Villanueva de Odra, generalmente, he utilizado la palabra agricultor para referirme a quienes trabajan la tierra... actividad principal en la historia de dicha población, y única en su economía actual. Sin embargo, no es ésa la palabra más utilizada en el pueblo para definir a quien lleva a cabo esta profesión agrícola, sino la de "labrador"... No obstante, me ha parecido más técnico y completo lo de agricultor... que, etimológicamente, es un vocablo compuesto: derivado de agro (campo en latín) y cultivar... es decir, quien cultiva el campo... Labrador deriva del verbo labrar... y se puede labrar cualquier otro material susceptible de ser labrado.


Encontré esta foto (placa de arriba) en Internet, y la capturé por parecerme bella, aunque en realidad resulte un tanto utópica y alejada de los momentos actuales. No anoté dónde estaba colocada tal placa, pero me parece un dato irrelevante. La frase de la placa la atribuyen a Cicerón... ¡Bella, pero irreal! En el mismo caso estaría el "Beatus ille", de Horacio... aunque tampoco me extraña, puesto que uno y otro hablan, no sólo de tiempos remotos, sino también de modelos que absolutamente para nada se corresponden con el modelo de agricultura minifundista de Villanueva... en el cual el agricultor es quien trabaja la tierra... no quien manda trabajarla, ni quien disfruta de un modus vivendi viendo los toros desde la barrera.

Lo anteriormente dicho, no quita nada a que la profesión de agricultor tenga sus aspectos bucólicos positivos mirados a nivel personal, pero no, no es suficientemente valorada socialmente. Y no me cabe en la cabeza el deseo de los padres labradores de sus hijos sigan sus pasos en la agricultura, sino de luchar incansablemente para que éstos alcancen mejores puestos sociales.

Han cambiado bastante los tiempos desde que trabajé como agricultor. La enfermedad y necesidad de uso de silla de ruedas, me jubilaron en el año 1987. Hasta entonces, para hacer viable la actividad agraria en Villanueva era necesario complementarla con un poco de ganadería... lo cual lo hacía todo más difícil... y nada atractivo para las esposas de los agricultores, las cuales habían de implicarse en el trabajo... En el artículo que adjunto (más tarde), que publiqué en la revista comarcal "El Regañón", en 1996, abordaba este tema...que, por cierto cambió, digamos que indirectamente (aparentemente perdiendo), al hacerse inviable la ganadería a pequeña escala. A partir de entonces, los nuevos matrimonios de agricultores de Villanueva residirían en la ciudad, o poblaciones importantes, pudiendo sus mujeres tener otras actividades más limpias y menos esclavas que la agricultura y la ganadería.

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Tradicionalmente, se hacia una hoguera en la plaza de Villanueva la noche de San Isidro (15 de mayo). La costumbre desapareció a finales de la década de 1950. Ignoro si existieron ritos especiales, o no.
Hacia el año 1972, aprovechando que el Ministerio de Obras Públicas había podado los chopos de la carretera, acumulamos en la plaza gran cantidad de leña, y fue quemada sin ninguna clase de ritos... Y, por supuesto, tal hecho no tuvo continuidad en años sucesivos.

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San Isidro Labrador era el patrono de los agricultores. Era una fecha muy importante en Villanueva puesto que la mayoría de la población vivía de la agricultura... Ésta era la canción que se cantaba en la procesión del Santo. La copié hacia 1990 de una libreta manuscrita que me prestó la difunta Tere Cerezo:

"San Isidro Labrador,
humildes, te suplicamos
que nos conserves los frutos,
y lleguen a nuestras manos.


San Isidro Labrador (imagen de Villanueva de Odra)... Foto de autor desconocido

En la Corte de Madrid,
estás en carne mortal,
y en este templo sagrado
estás puesto en el altar.

María de la Cabeza
se llama tu esposa amada,
el Señor os dio a los dos
altura tan elevada.

Lleno está de regocijo
el pueblo de Villanueva,
para honrar tu santa imagen,
te tenemos la novena.

Hemos hecho una promesa
con mucho placer y amor,
de guardar tu santo día,
San Isidro Labrador.

Tú que fuisteis labrador,
¡oh glorioso San Isidro!,
sabes el sudor que vierten
los que siguen vuestro oficio.

En nombre de todo el pueblo,
te pedimos con amor,
conserves nuestros sembrados,
y échanos tu bendición.


Campos de cebada espigada (en la vega de abajo... vistos desde el camino Villamayor)... Foto de Lorena de la Hera

Lleno de cansancio y sed,
estando en el campo un día,
das con tu vara en la peña,
sale el agua cristalina.

El amo que vio el milagro,
él mismo lo presenció,
al punto fue a publicarlo
a todo el pueblo español.

Hiciste muchos milagros,
¡oh glorioso San Isidro!,
lo cantan las avecillas,
cuando les echas el trigo.

Si el Señor nos da pedrisco,
porque así lo merecemos,
al glorioso San Isidro
ponemos por medianero.

San Isidro Labrador,
no olvides la agricultura,
ruega al Señor que nos dé,
del cielo, las aguas puras.

Adiós, San Isidro, adiós,
nos vamos a retirar,
otro año volveremos
a implorar tu caridad.

Adiós, adiós, San Isidro,
adiós, que ya me retiro,
a estos pobres labradores
no les eches en olvido"
.

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Ahora pego el artículo antes anunciado.
¿Soltero por obligación?:
(Publicado en la revista comarcal "Regañón", en el numero de julio de 1996... hace más de 21 años.
(La viñeta ilustrativa también es de mi autoría. Hoy ya no puedo ni escribir a mano).

Para mí, hablar del matrimonio tiene su riesgo. Ya lo creo. Siendo soltero casi a los 42 años, alguien me tomaría por idiota y se diría: "¡Pero qué sabrá éste!". Tiene razón, del matrimonio sé muy poco, por no decir nada. Lo reconozco. Y ya en confianza, les contaré una anécdota graciosa: En mi juventud, casi siempre ganaba en las partidas de mus. ¡Sin trampas, eh! No es que se cumpliera aquel refrán tonto de "afortunado en el juego, desdichado en amores". El caso es más sencillo de explicar: Mientras los demás se entretenían hablando de mujeres con la baraja en la mano, yo, exento de esa clase de preocupaciones, estaba al loro en lo de grande, chica, pares y juego.

Y, antes de que se me tome por algún invertido sexual por cuanto he dicho, como no es eso, me explicaré: Las mujeres para mí eran una asignatura pendiente... Aunque tampoco tenía muchas ganas de presentarme a ese examen: Sabiendo de mi enfermedad, no tenía ganas de soñar sueños irrealizables. Anhelar imposibles es tirar piedras contra el propio tejado. Y por si no han entendido mis palabras, les haré un resumen de la mítica fábula de la zorra y las uvas: Era una zorra que se relamía pensando en el agradable sabor de los frutos de cierta parra. Pero... como las uvas estaban muy altas, y no podía alcanzarlas, se consolaba diciéndose: "¡Bah, están verdes!". Por ahí iba lo mío.

Según un dicho humorístico: "¿Qué tendrá el matrimonio para que todos tengan tanta prisa por entrar y tanta prisa por salir?". Es sólo una expresión de humor, no tomen la pregunta en serio. Pues miren ustedes, si antes reconocía no saber nada de matrimonio, ahora reconozco saber mucho de cuanto hay fuera. La soledad es el peor de todos los males. Las estadísticas cuentan que entre los solteros hay una tasa de alcoholismo en tanto por ciento más de doble a la existente entre casados. Por si fuera poco, los números añaden que, en general, la vida de los casados es más larga. Y todos sabemos que los solteros son más tarambanas, porque algunos no sientan la cabeza hasta que se casan. La mujer, con sus virtudes de sensibilidad, intuición, generosidad y constancia, suele hacer de freno a estos alocados.

Sin mala intención utilizamos la expresión "el hombre" donde debiéramos decir "ser humano". Dicho uso es correcto: El diccionario admite el genérico "hombre" para designar a la especie humana, hombre y mujer. No obstante, para evitar malentendidos, sería mejor decir "ser humano" para referirnos a los dos sexos... Hecha esta reflexión, voy a encaminarme a la Biblia: En el Génesis se narra la Creación. El hecho de interpretarse textualmente, la creación de la mujer a partir de la costilla del hombre, ha perjudicado la igualdad entre los sexos. Tal desigualdad en cuanto al valor no existe. "No son los dos sexos superiores o inferiores; son simplemente distintos". (Marañón). No hay razón para discriminar a nadie. Según un dicho "detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer". En la frase ya se concede un valor al género femenino, pero sería más justo ampliar el dicho para no dejar a la mujer un papel meramente secundario: "Detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer, y detrás de cada gran mujer, hay un gran hombre". Es más racional. Algunos se vuelven feministas de repente: el sabelotodo Belloch (el ex-ministro de Interior y Justicia) decía que detrás de cada gran hombre había una gran mujer y detrás de cada gran mujer, si había alguien, era un estorbo. ¿O estaba de bromas? ¡Ni tanto, ni tan calvo!.

El Génesis es un libro poético y ha de interpretarse como tal. De cuanto dice el libro de esto, lo esencial es que el ser humano, venga de donde venga, ha salido de la voluntad de Dios. Desde luego, Dios para crear al ser humano, no necesita barro, ni tampoco costillas. Y, si este capítulo del Génesis no tiene una interpretación literal, hay una frase en él que resulta bastante exacta. Es "no es bueno que el hombre (ser humano, hombre y mujer, explico yo) esté solo". Efectivamente, la soledad es el peor de los males. El ser humano es sociable por naturaleza. El hombre y la mujer se complementan, física y psicológicamente. Reducir el complemento a una conservación de la especie es indigno. Es reducir al ser humano dotado de voluntad a la categoría de animal guiado por el instinto. La unión consiste en formar comunidades de amor. Y el amor (sentimiento) es la única medicina para ese mal llamado soledad. Y de soledad, por desgracia, sé muchísimo.

Mucho ha cambiado en los últimos años, sin embargo, entre las muchas marginaciones a las que hoy está sometido el mundo rural, el riesgo a quedarse soltero es una de ellas. Las mujeres prefieren hacer su vida en la ciudad. Ellos, quienes viven del campo, no hallan una compañera para sus días. Como suele decirse, los números cantan. Si se hiciera estadística se hallaría en los pequeños pueblos un porcentaje de soltería en varones muy superior al hallado en la ciudad.


De testimonio está la llamada caravana de mujeres organizada por los solteros de Plan (Huesca) y las gestiones de los solteros de algunos pueblos de Segovia para hallar mujeres en Hispanoamérica. A veces, el problema puede tener origen en una falta de interés del joven. Eso es cierto, pero, ¿acaso eso no es parte del mismo problema? La pasada pregunta tiene contestación con otro interrogante cuya respuesta no admite dudas: ¿Puede alguien mantener el ánimo alto cuando se ve despreciado?.

A cuento de lo dicho hasta aquí, un día hallé un escrito anónimo publicado en el número 492 (primera quincena de abril de 1992) de la Hoja Diocesana "Sembrar". Parece ser que esta publicación lo copió de "Iglesia en Palencia". El escrito es una especie de carta y lleva por título "Vivir en el campo: ¿soltero por obligación?". Me pareció un texto tan expresivo que lo copié, y lo transcribo sin cambiar ni una cóma. Dice así:

"Mire, yo voy a ir al grano: yo tengo ahora 30 años, estoy soltero, quiero casarme y no hay manera. Dirá que eso es cosa personal, pero yo creo que no es así. A mí me parece, lo sé de cierto, que nos pasa a casi todos los labradores, al menos a los que vivimos en pueblos pequeños. No hay chavalas, y si queda alguna no te quieren ni ver cuando saben que eres labrador.
He oído por la radio, que en dos provincias de Castilla han venido como 30 mujeres de Colombia, o por ahí, a casarse con labradores. A mí eso me parece muy bien, pero por otra parte me parece terrible que sea así. ¿Es que uno por ser labrador no tiene derecho a casarse? ¿O estamos tan contaminados, como el SIDA ese, que nadie nos quiere? Por estos pueblos los hombres de 30 a 45 años están casi todos solteros, y no porque ellos quieran o porque sean feos o no tengan donde caerse muertos; algunos con bastante dinero y buenos mozos.
Me parece que ya no se trata sólo de que lo que producimos nos lo desprecian, es que nos desprecian a nosotros. Pues no hay derecho. Yo si llego a casarme y tengo hijos no les permitiré de ninguna manera que sean labradores como yo; antes cualquier cosa. ¡Y que la gente coma garbanzos de Méjico o lechazos de Holanda! ¿No le parece?"
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Expresiva, ¿no?.

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Para volver al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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lunes, 12 de febrero de 2018

“Todo un Show”

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Pilar Ana Tolosana Artola, paciente de Ataxia de Friedreich, de Vitoria.

Nota del administrador del blog:
La página web de Pilar Ana puede hallarse pinchando en: http://pilaranatolosanaartola.es/


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Pilar Ana Tolosana
Entre sueños, aún medio dormido, sufriendo los efectos de la resaca, el móvil me despertó con una melodía inconclusa que me había bajado de una página de Internet, de cuyo nombre no puedo acordarme.
Dejé que el irritante sonidillo cesara, y poco a poco me fui incorporando, a la vez que bostezaba y me rascaba la cabeza.
Recapacité que en esos momentos lo mejor sería ir a la ducha directamente... sobre todo, cuando alcé el brazo, y me vino de la axila un olor nauseabundo... a sudor, corrosión, y a otros vapores fétidos, que venían de más abajo.
Asimismo, sentado en la cama, intentaba recordar algo de la noche anterior... ¡Nada...! A pesar de mi insistencia en buscar recuerdos, aunque fueran vagos y dispersos, no aparecían por ningún lado. Cuando comprendí que mis recuerdos no iban a regresar, busqué las zapatillas: una al oeste y otra al este de la habitación. Y, una vez que recuperé la estabilidad y el equilibrio, que la visión doble, y enigmática, producida por la pertinente borrachera noctámbula, me puse recto para tomar la decisión de abrir los ojos del todo.

Me levanté, a pesar de las pocas ganas y mi estado ligeramente apocalíptico. Me pasé la lengua por los labios... y como no tenía ni saliva, decidí cerrar la boca definitivamente, porque estaba un poco apestada... En ese preciso momento fue cuando juré que no iba a volver a beber una gota de alcohol: estaba ya a punto de cumplir treinta años, y era ya hora de tomar en serio algunas decisiones.

- ¿Y eso...? ¿Qué es eso de ahí...? ¿Qué es eso de encima de la mesilla...? -me pregunté a mí mismo en voz alta, achinando mis ojillos miopes, para resolver el misterio.
Eran unos papelillos... unos papelillos pillados estratégicamente con el celular para que no se volasen...
Me acerqué, restregándome los ojos. Eran dos entradas, ¿para Freestyle...? ¿Un show de motos...? Alguien me habría invitado la noche anterior... tendría que hacer memoria...
En ese preciso momento, en el que pretendía recordar con algo más de claridad, volví a recrearme pensando en eso de que no iba a volver a cogerme una borrachera en la vida. Y un poco disgustado, tiré las entradas entre las sábanas, y me fui al cuarto de baño para lavarme la cara, a ver si así me espabilaba poco a poco.

Antes de terminar en el lavabo, me pareció haber visto en las entradas que el espectáculo era hoy mismo a las 20:30 horas exactamente, en el Polideportivo.
Casi sin respiración, me abalancé de nuevo sobre la cama, y busqué los tickets que informaban sobre el horario, el lugar, y la fecha del acontecimiento.
Pues sí, no me equivocaba: estaba a cuatro horas de aquel evento. Tenía que darme prisa si quería llegar... Iría, sí, aunque al principio no lo tuviera muy claro. Pero, sí, al final no me lo perdería por nada. No era muy habitual en mí que cambiara de humor tan fácilmente: no obstante era como si algo me incitase, una fuerza sobrenatural, el destino, quizá... no sé.

Me duché enseguida, me peiné, y comí algo. No sabía muy bien lo que iba a ver: era motociclismo en un estilo libre. Me picaba la curiosidad. Tenía entendido que en el Freestyle los competidores se jugaban la vida con sus motocicletas, entre piruetas, saltos, acrobacias, cabriolas, y aterrizajes peligrosos... como en el MotoCross, más o menos, quizá más grandilocuente aún.
Cuando metí las entradas en la cartera, antes de salir de casa, me di cuenta que eran dos, y no tenía a nadie a quién llevar: Mi mejor amigo se había ido a trabajar a Alemania... mi hermano tenía justo ahora los exámenes finales... mi primo estaba en Boston, en un Congreso... y mi novia odiaba este tipo de cosas. Bueno... iría yo solo... y con la entrada que me sobraba, haría reventa... Daba igual: estaba todo controlado.

Salí del portal, y me dirigí al Polideportivo con el coche. Lo que no entraba en mis planes, era dar con aquel embotellamiento, aquella comitiva atascada de vehículos que estaba minando mis ánimos de llegar a tiempo al complejo.
Sólo fue cuestión de paciencia, pitidos, y sinsabores, hasta que me pude poner en marcha. Aparcar me costó menos de lo que pensaba, pero ya eran las ocho y cuarto: no quedaba tiempo para revender la entrada que me sobraba.
No hice más que bajar del automóvil, y fui corriendo a la puerta donde comprobaban los accesos al Freestyle.
No me pusieron trabas, a pesar de que casi toda la gente ya estaba dentro.


Y acto seguido, me aposenté en el único asiento de las gradas que quedaba libre. No conocía a ninguno de los que había a mi alrededor, y me sentía totalmente fuera de lugar. Menos mal que los altavoces empezaron a regurgitar con el anuncio de que las motos suicidas estaban calentando motores. La voz ronca y alborotada del emisor, cercioró al público de que aunque todo el elenco colaboraborador era muy bueno en sus campos, los auténticos protagonistas iban a ser dos campeones del mundo, el americano Will McHill y el taiwanés MaWei.
Aclarado esto, quedé como hipnotizado al ver veinte o treinta motos que corrían por todo el escenario, entre las distorsionadas luces de los focos, al ritmo más precipitado de Van Halen.
De repente, todo era rojo... todo azul... todo amarillo... Y al momento, todo violeta, todo verde, o todo blanco. Y los pilotos, uno hacía piruetas por aquí, otro saltaba por allá: Eran impresionantes... recorrían rampas que les llevaban a tocar el cielo con las manos, para luego hacer una caída perfecta en el suelo, se posaban casi delicadamente en el suelo... ¡Impresionante! ¡Fascinante!

Todo el mundo expectante y en silencio: sólo se oían los motores de las motos... Nunca había visto nada igual. ¡¿Qué, qué están haciendo ahora?!.
- ¡Madre mía, eso es el más difícil todavía! -exclamé intuyendo que entre todos querían figurar una pirámide: eran como los Castellers, pero con las motos. era muy peligroso
Y cuando estaba ya más concentrado en todo esto, uno de los pilotos, el americano por el rubio de su pelo y tez blanquecina, se puso enfrente de mí y agarrándome del brazo, me suplicó discretamente que le siguiera:
- Please, camon, camon… please. Camon, please, hurry up!..
No sé ni por qué lo hice: El caso es que ni siquiera dudé en ir con él detrás de las gradas. Era como si fuera de la familia, como si ya confiara en él desde antes de ese día... Había algo que no cuadraba del todo...
Se había quitado el casco y lo llevaba en la mano, pero no acababa de recordar por qué me sentía tan bien con él..
¡Anda, que mi madre estaría contenta de ver que me iba con cualquiera a donde él decidiera! Ella, que cuando era pequeño creyó haberme inculcado eso de que no hablara con desconocidos.

Fue entonces cuando el anónimo para mí, motorista, me tocó el brazo y me dio una especie de mareo, como si la mirada se me fuese al lugar más recóndito que existiese.
- Bueno, pues ya estoy aquí. Dime lo que quieres -exigí, entre molesto y exorbitantemente severo.
- Okay, man, yes. Thanks, thanks. Yo quiero pedirte favor -dijo el otro con cierto apuro en mi idioma, para que yo le entendiera.
- ¿Un favor? ¿Cuál?.
Se ajustó el peto y los guantes... seguidamente, sacó otro casco que había escondido previamente, y me lo dio antes de decir nada:
- Erhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. Erhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh. Youwith me... en la moto, ¿fine?. Nosotros jumpto pirámide and... ¿do youunderstand me, man, yeah?.
Creí acertadamente que me estaba ofreciendo saltar con él al pico de la pirámide de las motos. Justo en ese instante, tuve una especie de iluminación de la noche anterior: era una visión borrosa, pesarosa, agridulce, a medias entre un “chupito” de licor de melón y una jarra medio acabada de vodka con naranjada. Era todo enrevesado y jactancioso, salpimentado con una mezcla a sudor y alientos alcoholizados y lánguidos, con una sevillana sonando de fondo... Y ese guiri desacompasado que bailaba de un lado para otro, asemejándose cada vez más a un oso cogiendo manzanas imaginaras. Ése era. Ése era él, el motorista pendenciero y temerario de Texas... el americano éste que ahora mismo tenía enfrente: Will que me decía ahora mismo cosas raras en un idioma inventado...

Lo supe entonces: la noche anterior estuve con él de juerga, de experiencias de borrachera y nocturnidad. Él fue quien me regaló las entradas para el Freestyle, por fin lo vi claro: fue Will.
Me quedé pasmado a la vez que recuperaba la memoria.
- No, no.. yo lo siento, pero no...
Justo iba a marcharme... Rectaba hacia atrás, y en cuanto me volví me di de bruces con el taiwanés. Me empujó hacia el otro... y ya esto me dio muy mala impresión: como si no me fueran a dejar ir de rositas. Me giré, y miré de nuevo al americano:
- ¡¿Qué es esto? ¿Qué está pasando aquí?!- balbuceé.
Todo indicaba que no me estaban dando a elegir. Y no había nadie en esos momentos que me pudiera socorrer. Nadie me atendería: todos estaban pendientes de las motos y esa construcción piramidal.

Menos mal que en ese entonces se le ocurrió pasar por ahí al hombre que vendía, entre la gente de las gradas, bebidas reconstituyentes, con, o sin burbujas, y sándwiches, o perritos calientes, o helados y polos, para reducir el calor corporal y los bajones metabólicos.
- ¡Fuera de aquí, señor! ¡Está molestando usted aquí! -amplificó el americano, al sorprendido vendedor ambulante, volviéndose hacia él.
Así fue como aproveché la ocasión para zafarme del taiwanés, que también se había despistado por completo. Le di un envite en el pecho y corrí hacia la puerta de salida como alma que lleva el diablo.
En la portilla había un empleado contando el dinero que habían sacado por aquel evento, y me cuestionó, percibiendo mi idea de abandonar el Polideportivo, que adónde iba tan nervioso.
- ¡Yo... esto... ábrame, por favor! ¡Mi mujer está pariendo... acaba de mandarme un whattsupp! -mentí, a la vez que rezaba para que me creyera.
- Está bien, está bien -repetía, mientras se apresuraba en abrir.

Dejé al buen hombre atrás, y a varios metros ya. Cuando volví la mirada, observé que los dos pilotos del Freestyle le empujaban despectivos tirándole al suelo, para continuar persiguiéndome después.
Había parado de correr por un instante. No obstante, por lo visto, no debería ni planteármelo. Y, desorientado, sin saber qué dirección tomar, entré a una iglesia gótica de la zona. No había mucha gente por los bancos. Me dio la sensación de que nada malo podría pasarme en un lugar así. Presté atención al Cristo colgado en la Cruz y a la Virgen llorosa a su lado, a las fieles imágenes de los santos, a las pinturas relativas a la Última Cena, y a la Consagración del Pan y del Vino.
Tenía algunas monedas en el bolsillo... suficientes, para encender unas velitas a San Judas, patrón de los imposibles. Lo hice. Luego medité durante unos minutos, arrodillado.

De pronto una chica bajita, de pelo largo y ensortijado se me acercó, poniéndose muy cerca:
- ¿Qué pasa? ¿No te acuerdas ya de mí? -me preguntó, decepcionada, al ver mi sorpresa al advertirla.
- Ya lo siento, pero no... no sé... es que...
Pero de repente... algo raro pasó... algo en mi cabeza... un dolor, un pinchazo... Fue como si mi mente se abriera sin darle yo permiso... como si la masa gris se me hiciera líquida para poder encontrar los recuerdos, que yo quisiera, o los que más me convenía que no se tergiversasen.
- ¡Tío, ya te vale, bien que voy vestida un poco distinta a como iba ayer a la noche, pero que sigo siendo yo, Esmeralda! -protestó, molesta conmigo.
¡Esmeralda, Esmeralda, Esmeralda...! Ese nombre me decía algo, claro que sí... Esmeralda, Esmeralda...
¡Ya sé! La noche de autos, ayer por la noche, conocí a los motoristas de Freestyle. Claro, al americano y al taiwanés. Y acabamos montando una buena juerga... y a las tantas de la madrugada salimos de la discoteca, y nos colamos en un zoco moro con ropas, babuchas, pulseras, collares y multitud de accesorios y curiosidades.
- ¡Ah, ya sé, ya sé! ¡Tú eras la chica que bailaba la danza del vientre con aquella serpiente en los hombros, a lo Salma Hayek en “Abierto hasta el amanecer”!
- ¡Din, din, din! ¡Respuesta correcta! Bueno, ¿y solo te acuerdas de mí por eso?.

Pues, de momento, eso era todo, por mucho que me exprimiera el cerebro... Hasta que, por ventura o desventura, otro recuerdo no tardó en asediarme impetuosamente, de forma tosca y abrupta. Fue entonces cuando, en mi alucinación atemporal de acontecimientos nocturnos, se me aparecieron los dos amigos de las motos, extranjeros, que había conocido recientemente en la barra: era cuando el americano me pedía que le presentara a ese bombonazo de chica morena de ojos negros y piel tostada por el sol, que a cambio él me daba entradas para que fuera a verles al Freestyle.
No podía evitar el sentirme orgulloso por haberme acordado por lo menos, de quién y por qué me había invitado al extraordinario espectáculo de Freestyle. Lo que no entendía, era el porqué de que el estadounidense me persiguiera ahora tan enfadado. Sí, supuse que si le había presentado a Esmeralda... del mismo modo, conjeturé que lo había logrado, ya que si no él no me hubiera dado las entradas...
- Yo ya te presenté, Esmeralda, pero Will y su amigo, no sé por qué están furiosos conmigo -manifesté enfuruñado, alegué mientras salíamos de la iglesia.
- ¿De verdad que no te acuerdas de por qué se enfadaron?.

Ante mi gesto afirmativo, ella me llevó tras una calle poco transitada, y me hizo entrar en un soportal de una casa abandonada. Y ahí me dio un beso de tornillo por el cual aún hoy me sigue dando vueltas la cabeza. Me gustó mucho, pero me quedé tan estupefacto...
Aunque, más me sorprendió lo que recordé qué había pasado la noche anterior, tras otro beso igual. La chica, entonces me susurró:
- ¿Y ahora qué.. te acuerdas que me presentaste a Will y MaWei, pero que a mí me gusta más el producto nacional?.
¡Claro, a Will le encantaba Esmeralda desde el principio, y yo se la había quitado! ¡Estaba celoso y herido en su hombría, claro!.
Will había perdido... En fin, "the show mustgoon", como diría Freddy Mercury.

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Fuente del original del relato de Pilar Ana: http://pilaranatolosanaartola.es/textos/

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sábado, 10 de febrero de 2018

En el estanque dorado (año 1981)

Blog "Ataxia y atáxicos".

Hoy proyectamos un film estadounidense, del año 1981, titulado 'En el estanque dorado'. Lo recomienda Cristina Sáez Vallés, paciente de Ataxia de Friedreich, de Zaragoza. Y debe ser ella quien, siguiendo la normativa del blog, pague las consumiciones... Al fin y al cabo, sale barato: tal gasto desgrava en la declaración de la renta... pero solamente en los años de cifra impar :-)

Descripción:
'En el estanque dorado' (título original: 'On Golden Pond') es una película estadounidense del año 1981, y 109 minutos de duración. Está dirigida por Mark Rydell. E interpretada por: Henry Fonda, Katharine Hepburn, Jane Fonda, Doug McKeon, Dabney Coleman, y William Lanteau.

Sinopsis de la película: (Extracto de Filmafinity).
"Ethel y Norman Thayer son un anciano matrimonio que pasa sus vacaciones en un paradisíaco lugar: "el Estanque Dorado". Norman, un hombre muy activo, soporta muy mal las limitaciones de la vejez y la cercanía de la muerte. Inesperadamente, llega de visita Chelsea, la hija de los Thayer, que siempre ha mantenido unas relaciones muy tensas con su padre".

Premios:
1981: 3 Oscars: Mejor actor (H. Fonda), actriz (Hepburn), guion adaptado. 10 nominaciones.
1981: 3 Globos de Oro, incluyendo Mejor película - Drama. 6 nominaciones.
1981: Círculo de Críticos de Nueva York: Nominada a Mejor actor (Henry Fonda).
1982: Premios BAFTA: Mejor actriz (Hepburn). 6 nominaciones, incluida mejor película.
1981: Sindicato de Directores (DGA): Nominada a Mejor director.
1981: Sindicato de Guionistas (WGA): Mejor guion adaptado drama.

Críticas:
"Conflictos generacionales para una tierna y conmovedora película con dos interpretaciones que alcanzan lo sublime. Un pequeño gran drama en forma de viaje directo a la esencia de la madurez, al corazón de la vida misma". (Pablo Kurt: Filmafinity).

'En el estanque dorado' (video alojado en "YouTube"):



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viernes, 9 de febrero de 2018

Boletín número 164 de la Federación Española de Ataxia, FEDAES

Blog "Ataxia y atáxicos".

La Federación Española de Ataxia, FEDAES ha editado su boletín número 164: Podrá hallarse haciendo click sobre el enlace más abajo indicado.

Logotipo de la Federación de Ataxias de España, FEDAES

Antes de pegar dicho enlace, para evitar malos entendidos, advierto que la "Federación Española de Ataxia, (FEDAES)", y "Ataxia y atáxicos" son entidades totalmente independientes entre sí. El trabajo de realización de este, hoy anunciado, boletín, es totalmente ajeno a mi persona. Desde hace más de 8 años no formo parte de la Junta Directiva de FEDAES, ni tampoco del conjunto de redactores de su boletín.

Por supuesto, mi advertencia solamente significa que no quiero aprovecharme de un trabajo que no me pertenece. En este asunto, la misión de este blog es, como siempre, noticiar todo cuanto surja en relación con la ataxia y los afectados por esta enfermedad.

El citado enlace al boletín número 164 de la Federación Española de Ataxia, FEDAES, se puede hallar pinchando en: http://fedaes.mailrelay-iv.es/mailing/23416/98.html?t=5d59494b5b0506575e41565d5109506b09005405535e05085d0a550b0756055151404f5d0206595516

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jueves, 8 de febrero de 2018

70- Artículos personales relaciondos con Villanueva de Odra (¡Vale más maña, que fuerza!)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Para acceder al índice de artículos del serial historiador sobre Villanueva de Odra, pinchar en: http://ataxia-y-ataxicos.blogspot.com.es/2017/12/indice-del-serial-historiador-sobre.html

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

Plaza de Villanueva de Odra... Foto de Rafael Alonso Motta

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Recuerdo una tarde gélida de invierno en un bar del pueblo (bar de "La Montoriana", hoy "Conchy") junto a dos amigos. Las consumiciones (cervezas o refrescos) estaban sobre la barra. Yo, además del botellín, solía pedir vaso. Los pacientes atáxicos entenderán perfectamente el porqué: En tiempos fríos apenas tomaba un sorbito de cerveza, o sea, allí se quedaba toda... y eso se disimulaba mejor dejando la mitad en cada recipiente... Trataba de tomar poco líquido fuera de casa. La verdad es que, con frío, tenía que ir corriendo a mear inmediatamente después de beber. Y menos mal que allí se podía mear en la calle... sin pérdida de tiempo :-)

Estábamos los tres solos en el bar, y nos entreteníamos jugando en un futbolín. Nunca nos jugábamos nada a tal juego... ni siquiera quién debía meter las monedas... Ninguno de los tres éramos expertos... por lo que el pasatiempo se limitaba a dar puntapiés a la bola, sin ton ni son... Mi especialidad era golpear la bola con el defensa derecho... y, en más de la mitad de las veces, se colaba, como un misil, en la portería contraria... Parecía imposible pasar la bola entre la maraña de futbolistas, incluidos los del propio equipo... pero el chupinazo se colaba directamente. Ignoro por dónde pasaba... Desde luego, yo nunca apuntaba :-)

En el bar entró un vecino del pueblo y pidió una copa. Alternamos la conversación con él, con el juego del futbolín... bien fuera deteniendo la bola, o desentendiéndonos de la misma.

Poco después, se detuvo un coche a la puerta del bar. Y entró un conocido tratante de ganado vacuno. El vecino le invitó a una copa. Y se liaron en continuar el tema de la compraventa de una vaca cercana al parto, que habían iniciado días antes...
A priori, el asunto parecía una conversación interesante. Por lo que abandonamos el futbolín, y volvimos a la barra, para no perder detalle del trato.


Bueno... era más pasatiempo que trato... Ni el vecino tenía ganas de vender la vaca, ni el tratante iba a comprarla... puesto que compraba animales para el matadero, y, para vida, solamente si olía ganarse un suculenta cantidad de dinero haciendo de intermediario (o sea, revendiendo la vaca).
Tras varios minutos de conversación, el tratante dijo tener prisa, y tener que irse:
- Bueno... -le dijo al despedirse- ¿cuánto me quitas del precio por la vaca de lo que pediste el domingo?.
- Nada. No te quito nada.
- ¡¡¡Pero qué dices... si tu vaca tiene la lengua negra!!! -le replicó despectivamente mientras abandonaba el bar.

¡Vaya enigma! Con cara de tontos nos quedamos.

- Oye -le preguntamos-, ¿pero qué es eso de que tu vaca tiene la lengua negra?.
- Las vacas frisonas (raza lechera) -contestó- tienen la lengua rosada, y las mixtas (de cruce con otras razas) tienen la lengua oscura.
- ¿Y de que color tiene la lengua tu vaca?.
- ¡Y yo qué sé... si nunca se la he mirado!.

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Días más tarde, una noche regresábamos de cenar en la bodega (al pie de una cuba y a la luz de una vela). Y a los citados amigos se les ocurrió entrar en mi establo para ver de qué color tenían la lengua mis vacas... -no, no estaban bebidos :-) -. Yo me sentía incómodo, porque a esa hora las vacas ya estaban acostadas y rumiando su cena. Pero no podía oponerme.

Efectivamente, las vacas se levantaron todas nada más encender la luz y oír voces desconocidas.
Aquellos chavales, mas brutos que un arado :-) , se dirigieron a la primera vaca, y agarrándola uno por los cuernos y otro por los ollares (agujeros para respirar), le hacían abrir la boca.
- ¡¡¡Idiotas -les grité, muy irritado, desde la parte delantera de los pesebres-, dejad en paz a las vacas, y venid acá conmigo!!!.

Cogí un mondaja (peladura) de patata, que, junto con las sobras de pan, mi madre dejaba en un cubo para que se lo echásemos a los animales. Fui enseñándosela una por una... todas las vacas sacaron la lengua, intentando atraparla... la retiraba... y pasaba a otra vaca.
En menos de un minuto, estaba concluida la operación.
Blanca... blanca... blanca... Todas tenían la lengua blanca (rosada).

Nota: El agricultor citado era el difunto Julio Pérez... y los amigos, Santiago Barriuso (Santi), y Emilio Fraile.

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miércoles, 7 de febrero de 2018

53- Villanueva de Odra (El Centro Cultural)

Blog "Ataxia y atáxicos".

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El Centro (Primera parte): Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

Nací en un pueblo castellano, allá por el año 1954. Aparte de sufrirse, como en toda España, los rigores de la postguerra, ésta era una comarca pobre. Por aquella época, en Villanueva de Odra gozábamos casi del techo de nuestro ser como pueblo, el cual comenzó a declinar en la década de los 60 cuando se inició una inmigración masiva hacia la ciudad en busca de mejores expectativas de vida. En mis tiempos escolares había dos escuelas, dos maestros, y 70 niños ruidosos para dar vida a la población. Hoy aquella no pasa de ser una situación puramente anecdótica: Los habitantes de permanencia fija no pasan de 25, la mayoría son ancianos, y no hay niños.

En resumidas cuentas, era una población muy alegre y totalmente olvidada de las penurias económicas. Nadie sabía qué era un frigorífico, ni qué servicio ofrecía. ¿Pero para qué iban a desear ellos tener un frigorífico?. Nadie desea cosas cuya existencia desconoce. Hoy en el pueblo hay un nivel de confort inimaginable en aquellos tiempos, pero falta lo principal la gente. Y en unos 15 años, Villanueva quedará como una población de segundas residencias, como una población fantasma de lunes a viernes.
Placa del Centro de Villanueva de Odra... Foto de Seve Manrique

Según puede leerse en una placa (foto de arriba), las obras del Centro Recreativo Cultural "el Centro", el centro, sin más, para los renacuajos, concluyeron en el año 1960. Por tanto, yo, a tal conclusión, ya tenía seis años... y sin embargo, no recuerdo absolutamente nada de sus obras... Es como si hubiese aparecido tras la inauguración, porque tampoco recuerdo nada de ésta... Es como si hubiera llegado a mesa puesta. Y sin tener una leve idea de los esfuerzos realizados en la ejecución del proyecto... el cual era admirado por los habitantes de otras poblaciones vecinas, no parece posible apreciarse por completo su valía.

De nuevo, se volvía a repetir el modelo de la construcción de las escuelas... Si bien, en esta ocasión el socio no era el Estado, sino el Arzobispado de Brugos. El pueblo ponía los terrenos (comprados al vecino Florentín Nozal), los materiales disponibles (como adobes), y la mano de obra... y el Arzobispado, el capital necesario para costear los materiales que hubieran de comprarse, así como la parte técnica (planos de edificio). Tales colaboraciones fueron obras modélicas... sin las cuales el mundo rural hubiese quedado totalmente marginado del paso social... El hecho de la llamada "prestación personal" volvería repetirse en el año 1975 para hacer posible la metida del agua corriente en los hogares... En fin... es el "todos a una"... nada de oposición.

El centro era un edificio multiusos: teleclub, teatro, cine... y dos jardines laterales. Daría un premio al arquitecto diseñador del edificio... El cura, D. Valentín García, proyectó hacer un teleclub, puesto que ése era el objetivo principal... lo cual puede sonar a solemne tontería, pero así era el mundo rural de entonces: tener una televisión en casa era ciencia ficción para un agricultor de Villanueva... Y todos los vecinos trabajaron en la edificación de un amplio local para albergar una televisión que les permitiese ver a todos juntos, entre otras cosas, las piruetas de 'El Cordobés', en su salto de la rana ante los cuernos del toro... Las corridas de toros eran el plato más apetecible, hasta venían a verlas vecinos de otras poblaciones cercanas, y era preciso quitar los tableros de separación y juntar dos salas. Y sin embargo, el fútbol no le gustaba a casi nadie.

Villanueva de Odra (El Centro)... Foto de año 2009, realizada por Rafael Alonso Motta

En cuanto a los citados multiusos, las salas de televisión se podían reconvertir en el escenario para realizar una obra de teatro, para visionarlo desde la sala grande, cuyo suelo estaba inclinado, como si fuera una moderna sala de cine o de teatro. Hasta había un "gallinero", de gradas, paro los chavales. De todas formas, había espacio y bancos suficientes como para no llenarse nunca... Los renacuajos nunca hizimos teatro, aunque sí recuerdo que los jóvenes bubillos (gentilicio de la contigua población de Guadilla de Villámar) nos obsequiaron con la interpretación de, al menos, tres obras teatrales... También recuerdo la proyección de algunas películas en blanco y negro: entre ellas la de 'Kin-Kong', aquel enorme gorila subido sobre los rascacielos de Nueva York. Así como varios bailes: entre ellos, en la boda de Lucinio de la Hera.

Si bien, todo llegó ya muy tarde para Villanueva, por aconteceres externos con los cuales a priori no se había contado: Como la sangrante despoblación rural que alcanzó su punto más álgido en la década de 1960... o los inminentes avances evolutivos de la sociedad española, que ése sería el tema de mayor peso en la explicación para la rápida decadencia del Centro: La televisión, por entonces, no era concebida, como hoy, como un electrodoméstico casero... y, sin embargo, en breve espacio de tiempo pasó a ser habitual en todos los hogares españoles.

En principio, era el cura quien abría el teleclub y mantenía la disciplina necesaria (lo cual no era nada fácil). Porque... se podía imponer silencio a los chavales y hasta echarles una regañina cuando fuera necesaria... ¿pero quién se atrevía a mandar callar a las mujeres que, más que a ver el televisor, habían ido al teleclub a cotillear?... Por otra parte, creo que debe ser normal que a los chavales no nos fije la programación televisiva con una sola cadena (no había más). Podíamos entrar y salir libremente del teleclub, pero era preceptivo agacharse al pasar ante el televisor para no obstaculizar la visión de la tele a los demás... Y como anécdota, recuerdo que los domingos poníamos el suelo cubierto de cáscaras de pipas.

Por supuesto, el cura era rígido con los horarios. Y había que marchar a las 21:00 tras salir el anuncio de la familia Telerín: "Vamos a la cama / que hay que descansar, / para que mañana / podamos madrugar"... Tampoco parece que al cura le frenaran los rombos (distintivo para catalogar la programación por edades): Recuerdo que algún día se abría con recomendación para mayores... Y mis padres iban después de acostarnos a nosotros... Pero el cura tuvo un accidente, o enfermedad, visual, y quedó casi ciego. Dejó de ir al teleclub. Y aquello quedó como rebaño sin pastor... hasta que el televisor se rompió, y ya no fue reparado.

Y ya llegamos a la década de 1970. Como dije en el capítulo sobre las fiestas patronales de San Pedro, era necesario, como financiación, poner la música en un local cerrado, y cobrar entrada. Hacia 1973 se puso allí la música por San Pedro. Se decía, y protestaba, que en un plano inclinado no había quien bailara. Yo eso no lo sé, porque yo ni bailaba ni tenía pareja de baile... Por ello, al siguiente año, los jóvenes pidieron permiso al Ayuntamiento y al Arzobispado para allanarlo, puesto que ya no tenía sentido ni como cine ni como teatro. Y fue una obra bastante jodida, pues, además de una solera de hormigón, había que meter, a carretillas, gran cantidad de grava para nivelar la puerta exterior con el escenario. ¡Pero para la ilusión juvenil no hay límites!.

El siguiente uso que se dio a una de la salas fue para juego de cartas. Un viejo bidón embocado a la chimenea, servía de limpia y rápida calefacción: el bidón se ponía al rojo vivo en pocos minutos... Por bar, no había más que un botella, que se llenaba de agua desde un grifo que había en otra sala del edificio, y de la cual todos bebíamos a morro... Por cierto la cerradura exterior se había roto. Estaba abierto permanentemente durante varios años. Pero allí no había nada para robar, salvo tres viejas barajas... Y allí fuimos felices durante unos años, pero la despoblación y los fallecimientos de una población envejecida lo fueron, paulatinamente, relegandolo al olvido.

En el año 2004, como se dice en la placa inicial, se inicia una nueva etapa para El Centro. Es tema que desconozco. Por ello, habrá de relatarlo otro renacuajo/a:

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Nota::
La anterior fotografía del edificio data del año 2009... y, por tanto, ya pertenece a la segunda etapa: la posterior restauración. Si bien, aún puede verse en ella la vieja tapia del jardín de la cara norte...
En lo esencial, a primera vista, por la parte exterior del edificio no ha cambiado gran cosa con la remodelación, puesto que se han mantenido los antiguos colores: blanco y amarillo... La ubicación de la puerta éste tampoco ha sido alterada, aunque se haya cambiado la puerta de madera por otra metálica.
Lo que sí ha cambiado totalmente, aparte de los jardines, es la otra entrada (antaño teleclub, hoy bar del pueblo)... antes estaba en la cara oeste, y ahora en la cara sur, tal y como puede apreciarse en esta segunda foto. Creo que la puerta se ubica donde antes había una ventana... A la puerta del bar puede accederse mediante escaleras por la cara oeste (exactamente por donde hubo dos arboles, que ya existían antes de construirse el centro)... o por rampa desde el jardín de la cara sur
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El Centro... Foto de autor desconocido

Lamento no haber podido hallar fotos de la primera etapa del Centro: La más aclaratoria hallada es la insertada en la dedicatoria, en la cual, Primitivo y Emiliano posan con sus sillas de ruedas ante la entrada al teleclub (hoy tapiada).
Y echo mucho de menos los dos árboles, por recuerdos de niñez... si bien, he de aclarar que su eliminación no guarda ninguna relación con la restauración del Centro: Ya se arrancaron en 1975-76 en la metida del agua corriente en los hogares... con la polémica excusa de que las raíces de los árboles pueden dañar las tuberías
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Segunda parte: Por -----------------------.


El Centro (bar del pueblo - juego de cartas)... Foto de autor desconocido

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Ahora pego un extracto de uno de mis viejos textos:
La campana de Huesca:

Contaré una anécdota que me sucedió entre mis 11 y 13 años:

En el teleclub del pueblo (sí, eso, como suena: local para televisión pública) había una pequeña biblioteca que gestionaba el maestro de la escuela: Don Arsenio, que falleció siendo muy joven... Decir "pequeña biblioteca", ya es una exageración. En realidad, era poco más de un centenar de libros donados por diversas Instituciones. Al lado de libros juveniles y de aventuras, había otros nada aptos para el entretenimiento de un niño: Sí, nada censurable, sino demasiada cultura. ¡Qué ingenuidad... así pensaban culturizar a unos campesinos adultos... si algunos ni siquiera sabían leer... y a los demás, ni les interesaba la lectura! Pero, a caballo regalado, no se le mira el diente.

Yo, ávido lector, ya me había leído los libros de aventuras.
- Llévate éste. Es muy bueno -me dijo el maestro.

Era una voluminoso tomo de historia medieval... aburrido al cien por ciento para un niño. Y yo, después de catarle por distintas páginas, decidí que aquello no era para mí... Y a los tres días ya estaba pidiendo un nuevo libro.

- ¿¡Pero... cómo... en sólo tres días ya te has leído todo este voluminoso libro!?.
- Sí, ya lo he leído -mentí, por no atreverme a decir que aquello era un rollo patatero para mí, y su lectura no me atraía.

- No me lo creo. Vamos a ver si lo has leído... -y, abriendo el libro al azar, por la página que le salió, me preguntó:
- A ver... ¿qué es la campana de Huesca...?.

¡¡¡Pillado "in fraganti"!!! :-) No tenía ni la más remota idea.

Según la leyenda de la campana de Huesca, el rey Ramiro II de Aragón convocó a los nobles más rebeldes para hablarles del proyecto de construcción de una campana que se oyera por todo el Reino: Luego mandó que les cortaran a todos la cabeza, y distribuyó las cabezas cortadas por toda la estancia, en forma de campana, poniendo la del cabecilla de la revuelta como badajo... ¡Vaya si la famosa campana de Huesca se oyó!.

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martes, 6 de febrero de 2018

68- Artículos personales relacionados con Villanueva de Odra (Confusión de lenguas)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

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Nota 2: No recuerdo la época en la que escribí este texto:

Mi cuñado cuenta una anécdota con mucha gracia, pero, para entenderla, hay que conocer la situación y contexto del lugar donde se ubica el suceso de los hechos:

Al noroeste del terreno rural de mi pueblo hay un paramera de tierras poco productivas. La textura de capa superior del terreno es arenosa y, siendo tierras de secano, no guarda la humedad suficiente para llevar a buen logro la cosecha de cereales. Son muy propensas a la sequía y, salvo algo inusual: que la primavera sea muy lluviosa, darán poco fruto.

Estas tierras son denominadas “centeneras”, porque hasta hace algunos años, en ellas se alteraba el barbecho con el cultivo de centeno. Si bien, este cereal últimamente se utilizaba para la alimentación animal, en los años de mayor escasez, en épocas pasadas, se usó para la elaboración del pan. El pan de centeno era de baja calidad, y de un color algo moreno. No obstante, era raro: La práctica más habitual era el “pan mediado”: O sea, juntar trigo y centeno para elaborar el harina que, posteriormente, diera lugar al pan.

Tampoco estoy hablando de anomalías, o rarezas, orográficas. A poco que observáramos, veríamos que en el término municipal existen muchas otras zonas con este tipo de fincas. Y concretando más la observación, diríamos que su presencia se corresponde con ciertas altitudes... en una segunda altura superior a los valles... Pues sí, hay más zonas similares, pero no tan extensas como la paramera citada.

Ésta, de la que hablamos, está a unos cuatro kilómetros del pueblo... y cruzada por la carretera. A la derecha hay una ermita... Según documentos de siglo XIV, parece que allí hubo un antiguo poblado... donde se dirimieron litigios territoriales de las poblaciones cercanas: “amojonamientos”... El nombre era Grajalejo, o Grajaleio... Yo discrepo de la interpretación “poblado”, pues no hay vestigios de que así fuera. Pienso que lo único que hubo allí fue un pequeño monasterio entre los manantiales de las dos vertientes de la colina. Lo único que queda de esa época es la portada románica de la ermita... pues incluso ésta es de épocas muy posteriores. Indicando que se aprovechó el arco, in situ... o se le cambió de lugar.

Luego, a la izquierda de la carretera, hacia el oeste, hay un camino, totalmente recto, dividiendo la paramera... Son terrenos llanos, sin lindes, arroyos, árboles, o arbustos. Las fincas están delimitadas por mojones, y separadas por un simple surco.

Por otra parte, el coto de caza, otrora prolijo en liebres y perdices (ahora casi no hay nada... por razones ecológicas que no comentaré), actualmente está arrendado a un empresario, que, por jornadas, lo subarrienda a cazadores franceses.

Y cuenta mi cuñado que un día de invierno estando arando allí una finca, se echó una intensa niebla. Para él eso era un fenómeno normal, y siguió con su tarea. Pasadas unas horas, le aborda un cazador. Para el motor, y se dispone a escucharlo... No hay forma de entenderse... no sólo por cuestiones de idioma, sino también porque el francés habla deprisa... como si estuviera muy nervioso... como si le ocurriera algo grave.

En cierto momento, el cazador deja la escopeta en el suelo... se hinca de rodillas ante él... y junta las manos en señal de oración. Eso parece tener más sentido. Mi cuñado entiende que, aunque no sabe qué le pasa, le está suplicando que lo lleve al pueblo.

Le pide, por señas, subir al tractor... levanta los arados... y enfila el camino...

Poco después de entrar en la carretera y a la altura de la ermita, el francés comienza a gritar. Frena en seco... y se queda mirándolo.
Ahora sí, ya totalmente sereno, le dice “merçi beaucoup”, y se baja del tractor... Y es que a la puerta de la ermita tiene aparcado su automóvil.

Ermita de "La Magdalena", de Villanueva de Odra... Fotografía de Rafael Alonso Motta (enero de 2009)

Evidentemente, estaba perdido en medio de la intensa niebla... la cuestión era: ¿Dónde está la ermita?.

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lunes, 5 de febrero de 2018

46- Villanueva de Odra (Carnaval)

Blog "Ataxia y atáxicos".
Por Miguel-A. Cibrián), paciente de Ataxia de Friedreich.

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Nota previa: "Villanueva de Odra es la población rural donde nací, en el año 1954... y, salvo los cursos que estuve en internados durante mi época de estudiante, he vivido hasta mis 61 años. Actualmente, resido en la ciudad de Burgos".

Etimológicamente, el significado de la palabra "carnaval" está bien claro: adiós a la carne. Nace en la Edad Media, cuando la Iglesia prohibía comer carne durante parte de la cuaresma... de ahí que el martes de carnaval fuera el día anterior al comienzo cuaresmal... Si bien, hay quien dice que lo único que se hizo es cristianizar antiguas costumbres paganas... Pero, no tengo intención de entrar... ni en lo que fue... ni en lo que es ahora... porque, a nivel integral de la sociedad, me parece que el carnaval actual ya no guarda relación ni con la citada prohibición con fines penitenciales, ni con las costumbres precristianas.

En fin, en este historial no se trata de criticar, ni ensalzar, los carnavalesssssssss actualesssssss (y no he puesto las esessssss por pluralizar, sino por la cantidad de tiempo que dura... las juergas... Cantaba Celia Cruz que "la vida es un carnaval". ¡Pues, sí... algo así...!

Pero... vale... aquí hablamos de Villanueva de Odra, y de cómo era su viejo carnaval... Eso ya lo tengo escrito en antiguo texto, que data de hacia la segunda mitad de la década de 1990, cuando, con mil trucos, aún podía "malhacer" humor gráfico, mitad a mano, mitad a ordenador. Lo pego:

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Carnaval:

"Estamos en plena semana carnavalesca. Carnaval siempre suscita emociones en todos nosotros con independencia de la edad: ilusión para los que van por la vida... y recuerdo para los que estamos de vuelta. Y recuerdo... recuerdo, porque yo ya estoy de vuelta y media:

Aquí, en este pueblecito Castellano, nunca estuvo prohibido nuestro inocente carnaval. Se ve claramente que a este recóndito lugar ni siquiera llegaba el eco de las leyes de la dictadura. Nuestro carnaval siempre fue alegre y divertido, pero, a la vez, exento totalmente de malicia. La celebración de la fiesta carnavalesca coincidía con los tres días anteriores al miércoles de ceniza. Los chavales (edad escolar) se "vestían" (entrecomillado) el domingo y los mozos hacían la mascarada el martes de carnaval por la tarde después del Rosario. Disfrazarse de alguien o de algo en concreto no existía. Vestirse de mascarito, como aquí se decía, consistía en cubrirse con ropa vieja, lo más llamativa posible y con añadidos ruidosos, como esquilas y cencerros. La máscara (careta) era de cartón de imprenta sujeto con una goma a la parte posterior de la cabeza. Aunque el enmascarado iba bien cubierto, siempre se acababa sabiendo quien era, por la estatura, el andar o los gestos. En estos pueblos pequeños éramos capaces de conocernos unos a otros a pesar de los disfraces de ropajes hallados en algún viejo desván. Toda nuestra inocente juerga era correr a los chavales/as, hacer muecas a las mujeres y asustar a sus niños.



Carnaval en Villanueva de Odra. Año 1972... Fotografía de Miguel-A. Cibrián

Está foto está realizada hacia 1972, un martes de carnaval tras la mascarada... Arriba: Andrés, Macario, Jandrín, Fernando Marcos, y Antonio Barriuso... Abajo: Carlos (fallecido), Upi, y Antonio Rodrigo... Yo (Miguel-A. Cibrián) estaba tras la cámara, y, que yo sepa, los fotógrafos no salen el las fotos... pero aquella tarde también me puse careta y ropajes raros, como los otros fotografiados.

A continuación, se pedía un donativo de casa en casa con el mismo ropaje de la mascarada, pero a cara descubierta, acompañándose de un cesto y con la canción siguiente: "Señora María, / eche mano al arca, / eche mano al arca, / y saque los huevos / de la polla blanca, / de la polla blanca". Efectivamente, el donativo, poco o mucho, siempre era huevos: parte de ellos se cambiaba por vino y escabeche para celebrar esa misma noche una cena. Se invitaba a ella a las mozas, y se alegraba con canciones y chistes la velada. Y después, "cada mochuelo a su olivo".

La psicología y la sociología ha estado permanentemente dando tumbos, haciendo retórica y llenando papel para explicar lo que cabe en dos frases: El ser humano necesita fiestas y, si no existieran, se las inventaría. El origen de la fiesta pudo ser la historieta de D. Carnal y Doña Cuaresma y darse un respiro antes del clásico apretón del cinturón de los cuarenta días recomendado desde el punto de vista religioso, pero eso no tiene nada que ver con su evolución aunque queden restos de tradiciones. El drástico cambio de mentalidades traído por el devenir de los tiempos viene a darme la razón. En mi pueblo, años atrás, aludiendo a pasarlas caninas, se estilaba el dicho "pasar más hambre que las putas en cuaresma". Pues bien, habríamos de reconocer que en la actualidad la cuaresma no hace la menor mella en los ingresos por trabajo de las prostitutas.




Pocos años después de reinstaurada la democracia en España, desde La Coruña, me escribía un amigo de colegio que estaba en el Servicio de Vigilancia Aduanera patrullando por las costas Gallegas. En su carta me contaba lo bien que lo había pasado en los carnavales. Achacaba la fuerza de tales fiestas a que estuvieron prohibidas durante el franquismo y a que todos necesitamos por un día disfrazarnos de lo que no somos. Entonces no discrepé de sus ideas, aún no estando en concordancia con ellas, pero hoy sí lo haría. El paso del tiempo ha venido a quitar fuerza a sus argumentaciones en favor de las mías ya expuestas en el párrafo anterior. De haber sido la fuerza del carnaval una consecuencia de la prohibición, habría tomado carácter de novedad para ir apagándose paulatinamente después. Sin embargo, la fiesta del carnaval sigue en progresión ascendente.

Párrafo aparte merece el segundo de sus argumentos. Éste no está sujeto al tiempo, porque cada época y civilización trae sus propias matizaciones, aunque en el fondo subyace la forma de ser del hombre y solamente cambian matices, pero no esencias. Echando mano al refranero ya se dice: "Dime de que presumes... y te diré lo que te falta". En fin, que todos nos pasamos la vida disfrazados, aunque no intervengan los ropajes, intentando aparentar lo que no somos: ricos, buenos, guapos, amables, etc. Posiblemente, el mejor cambio por un día que podríamos hacer sería mostrarnos tal y como somos sin tapujos... ni caretas... ni coloridos plumajes... que enmascaren nuestros defectos, debilidades, miserias, y dependencias de los demás.




El carnaval existe y seguirá existiendo, pero sólo porque el ser humano necesita fiesta: Ésa es la esencia que no cambia sea cual sea nuestra civilización, cultura, ideología, o modo de vida. Todo lo demás para explicar el porqué del carnaval es retórica hueca. Bailaremos, lanza en mano, al rededor de una hoguera, o iremos a un sofisticada discoteca con chupa de cuero al estilo "fiebre del sábado noche"... haremos meriendas a lo caníbal, o jalaremos caviar Ruso... nos trasladaremos a caballo, o en automóvil de lujo... pero habrá fiesta mientras y donde exista el ser humano. Permanecerá lo esencial: habrá amor y odio... pereza y diligencia... etc... seguirá habiendo atracción mutua entre hombres y mujeres... y, adaptados a la época, también habrá Sanchos y Quijotes. Esto me recuerda con fondo musical la canción de Julio Iglesias: "Unos que vienen / y otros que se van: / La vida sigue igual"
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En Villanueva de Odra, de lunes a viernes, ya no hay niños desde hace tiempo. Toda la población fija supera los 60 años... Pero llegarán los niños a las casas abiertas los fines de semana, aprovechando la nueva moda de hacer coincidir el carnaval con las denominadas vacaciones de primavera... y se vestirán con modernos disfraces, y, en lugar de careta de cartón, llevarán pintura en sus caras... y alguna madre les hará una merendilla... y hasta tendrán tarta de chocolate, en lugar de nuestro revuelto de huevos con escabeche...

¡Chavales, el mundo es vuestro!.


Ésta y su texto, es la felicitación navideña de la Asociación Cultural "El Centro":

"El árbol pirata no es un árbol, es un antiguo galeón con cañones de hierro.
Un día fue un bloque de apartamentos con vistas a la playa, y al siguiente, la carpa de un circo... incluso, una tarde de verano fue un avión de pasajeros en apuros.
El enorme agujero que tiene en medio del tronco, es la entrada a un mundo mágico de los gnomos, que cada vez que te acercas, hace que surja una nueva historia, y comience otro juego.
Dicen de él que siempre fue así: que cuando tu abuelo era joven, él ya era viejo.
Si en Villanueva fuiste niño, entenderás esto que te digo, y estarás de acuerdo conmigo en que el "Árbol Pirata" es un árbol, y todo lo demás.
(Villanueva de Odra, Navidad 2017)
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Sí, a mis 63 años, doy fe de que cuando yo era niño, ese árbol y su tronco hueco, ya eran así... Sin embargo eso, no estaba saneado: Precisamente ahí donde estáis sentados, había agua procedente del desagüe del cercano manantial de fuente de la fragua... y hasta había renacuajos de los de verdad, y alguna que otra rana... ¡Acordaos de añadir tales simpáticos fantasmas a vuestras historias!.

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